El ajedrez aleatorio de Fischer o Fischer Random Chess (FRC), también llamado Fischer 960, es una modalidad del ajedrez en la que la posición inicial de las piezas cambia aleatoriamente respecto al ajedrez clásico.
Lo que se persigue con esta distribución aleatoria de las piezas en la posición inicial es acabar con la teoría de aperturas. De esta forma, desde la primera jugada tienen más valor los conceptos generales del conocimiento del juego, la imaginación, el cálculo, etc. Haciendo prácticamente imposible el estudio de todas las primeras jugadas para todas las variantes aleatorias, dejando de lado, la memoria, la experiencia y las largas horas de trabajo aprendiendo aperturas.
Se denomina Fischer 960 por el inigualable jugador Bobby Fischer y porque son 960 posiciones posibles al inicio de la partida. Este número de posiciones iniciales tan elevado prácticamente obliga a que cada partida sea totalmente distinta, invita a que en cada partida reinventes tu ajedrez desde la primera jugada.
Para generar estas posiciones debemos tener presentes ciertas reglas:
1- La posición de las piezas blancas y de las piezas negras siempre son simétricas. Es decir, las blancas y las negras tienen la misma distribución de piezas pero en lados opuestos del tablero.
2- Los peones siempre se sitúan en la segunda fila de cada extremo del tablero. Resumiendo, que los peones no cambian en absoluto respecto al ajedrez clásico.
3- Los dos Alfiles, siempre estarán situados en casillas de distinto color. Un Alfil en casilla blanca y otro en casilla negra.
4- El Rey siempre tiene que estar situado entre sus dos Torres. Lo que quiere decir, que el Rey nunca podrá estar situado inicialmente en la columna A ni en la columna H. Y por supuesto, que dos Torres nunca podrán estar juntas en columnas contiguas.
5- El resto de las piezas se sitúan, también aleatoriamente, en las casillas que queden libres después de las restricciones anteriores.